En 2010, la FIFA adjudicó la Copa del Mundo 2022 a Qatar – un país con escasas protecciones para los trabajadores migrantes que se enfrentan a diario a lesiones y a la muerte.

FIFA y Qatar se comprometieron a hacer reformas, pero sus historiales están repletos de promesas rotas.

Salven vidas, restablezcan la integridad del juego y la confianza de los aficionados: pidan a la FIFA que seleccione para la Copa del Mundo un escenario donde los derechos de los trabajadores se respeten.