Los accidentes por caídas de altura entre los trabajadores de la construcción han alcanzado cifras récord, a pesar de las presiones para que Qatar mejore sus condiciones de seguridad antes de la Copa del Mundo 2022.

Qatar ha registrado una cifra récord de lesiones provocadas por caídas de altura entre los trabajadores de las obras de construcción, a pesar de la presión que se viene haciendo para conseguir mejoras en las condiciones de seguridad en esta nación del Golfo que sigue adelante con un programa de construcción de 150.000 millones USD para la celebración de la Copa del Mundo en 2022.

“Se calcula que más de 1.000 trabajadores resultaron heridos por caídas el año pasado – eso es muy grave”, afirma Fiona Murie, Directora de Salud y Seguridad en el Trabajo de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM).

“El problema que existe en Qatar es que los trabajadores no tienen derechos para implicarse en medidas de prevención; que no reciben ninguna formación; que no disponen del equipo adecuado”, explica Murie desde la sede de la federación sindical internacional en Suiza.

Es difícil conseguir datos oficiales sobre los accidentes sufridos por los obreros migrantes que tan duramente trabajan en las obras de la construcción de Qatar.

Sin embargo, un médico del centro de traumatología de uno de los hospitales más destacados del país ha especificado que el número de trabajadores atendidos por caídas de altura es de más de 1.000 al año, frente a una media de 600 que se registró en 2008.

“Las empresas deberían preocuparse más por la seguridad de sus trabajadores”, según declaraciones recientes realizadas al periódico qatarí The Peninsula por el Dr. Ahmad Zarour, Director de traumatología y cuidados intensivos en el Hospital General de Hamad.

“Las autoridades tienen que ser estrictas en lo referente a las reglas y normativas para forzar a estas empresas a que tomen todas las medidas de seguridad necesarias y para que esto sea obligatorio en todas las obras de la construcción.”

El Dr. Zarour también declaró al periódico que el 10% de los heridos por caídas de altura corren el riesgo de quedar discapacitados de por vida.

Equal Times contactó al Dr. Zarour, pero éste se abstuvo de formular nuevos comentarios sin consultarlo antes con las autoridades del hospital.

Preocupaciones crecientes

Mientras Qatar acelera su enorme programa de construcción para la Copa del Mundo, cada vez son mayores las preocupaciones concernientes a la seguridad de los trabajadores migrantes, principalmente asiáticos, que constituyen la inmensa mayoría de la mano de obra en las obras de construcción del país.

Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederación Sindical Internacional (CSI), ha calificado a Qatar como un “estado de esclavos en pleno siglo XXI” y ha advertido de que, a menos que las cosas mejoren, “morirán más trabajadores durante la construcción que futbolistas pisen el terreno de juego”.

El movimiento sindical ha estado desempeñando un importante papel de sensibilización sobre el drama de los migrantes en Qatar, presionando a las autoridades qataríes, a la institución que gobierna las federaciones de fútbol (la FIFA) y a las empresas que aspiran a conseguir contratos para construir la infraestructura de la Copa del Mundo.

Los trabajadores migrantes representan el 99% de la mano de obra del sector privado de Qatar.

A menudo están mal pagados, alojados en pésimas condiciones y obligados a trabajar largas jornadas bajo un calor abrasador. Además se les deniegan los derechos básicos a cambiar de trabajo y a protestar por las condiciones en las que se encuentran. A muchos les confiscan el pasaporte o les engañan para que firmen un contrato abusivo del que no hay forma de escapar. Los sindicatos están prohibidos.

Se anticipa la llegada al país de cientos de miles de trabajadores más para la construcción de estadios, carreteras, hoteles y demás infraestructura prevista para la Copa del Mundo 2022, lo que está generando crecientes preocupaciones en cuanto a las condiciones de seguridad en las obras.

El hecho de que Qatar se esté convirtiendo en un notorio centro de atención en el período previo a la Copa del Mundo ha brindado al movimiento sindical cierta ventaja para exigir mejoras.

Murie indicó que la ICM y la CSI han estado tratando de obtener una extensa carta sobre derechos de los trabajadores en Qatar, en la cual se incluirían normas de salud y seguridad.

Están trabajando con bancos internacionales de desarrollo y empresas de construcción privadas para garantizar que los derechos de los trabajadores se incluyan por escrito en los contratos para los proyectos de construcción.

“Las grandes empresas internacionales que van a trabajar o que ya están trabajando allí saben que esto supone un riesgo muy grave para su reputación; no quieren encontrarse en una situación en la que puedan morir personas”, explica.

Lesiones

La tasa de cinco accidentes laborales mortales por cada 100.000 empleados registrada en Qatar es ocho veces superior a la del Reino Unido, y también superior a la de 3,5 de Estados Unidos, según el sitio web Qatar Under Construction que supervisa la cuestión de la seguridad en la industria de la construcción.

En los últimos tres años, por lo menos 44 trabajadores indios perdieron la vida por caídas de altura y otros accidentes de la construcción, según informes de medios de comunicación locales citados en dicho sitio web.

En 2010, 19 trabajadores nepalíes fallecieron en accidentes laborales, según datos de la embajada citados en un informe de Human Rights Watch el año pasado. Decenas más fallecieron de un ataque al corazón que se achaca a las condiciones de trabajo.

Los trabajadores se quejan de que las obras carecen de un equipo de seguridad adecuado, que el entrenamiento que reciben en materia de seguridad es insuficiente, y que las instrucciones y los avisos suelen estar escritos únicamente en inglés o en árabe, idiomas que muchos migrantes no entienden.

Ante el creciente escrutinio internacional, las autoridades qataríes han prometido imponer unas normas de seguridad más estrictas y están discutiendo un código especial para garantizar unas condiciones mejores a los trabajadores empleados en proyectos para la Copa del Mundo.

Pero a los activistas les preocupa que, sin un control y una aplicación adecuados, este tipo de código resulte inútil.

“Los gobernantes de Qatar afirmaron en 2010 que la obtención de la candidatura para la Copa del Mundo podría inspirar cambios positivos y dejar un enorme legado para la región, pero en los dos últimos años las reformas han brillado por su ausencia”, dijo el Director de Human Rights Watch en Europa, Jan Egeland, en una conferencia de prensa celebrada en Doha este mes. “Si esto sigue así, el torneo amenaza con convertir Qatar en un crisol de explotación y miseria para los trabajadores que lo edifiquen.”

Esta noticia fue publicada por primera vez por Equal Times el 27 de febrero de 2013