Se está utilizando un desacreditado enfoque de “Responsabilidad Social Corporativa” (RSC) para encubrir las grietas de la legislación laboral catarí, que no protege a los trabajadores migrantes – advierte la Confederación Sindical Internacional (CSI).

Sharan Burrow, Secretaria General de la CSI, ha dicho que el estado de Qatar está siendo gestionado como una corporación, puesto que el Gobierno no asume ninguna responsabilidad por los trabajadores y trabajadoras del país.

La Qatar Fundation y el Comité Supremo de Q2022 han anunciado toda una serie de ‘cartas de los trabajadores’, pero ninguno de estos documentos se han hecho públicos ni se han discutido con los sindicatos, y los trabajadores permanecen sumidos en la ignorancia en lo que respecta a sus derechos.

“Qatar, el país más rico del mundo per capita, está usando el modelo de RSC utilizado por las multinacionales en países en desarrollo que ha costado cientos de vidas – los casos más recientes han sido en incendios de fábricas en Bangladesh.

“Adoptar la vía de la RSC sin abordar las deficiencias de la legislación laboral es perjudicial para los trabajadores, para las empresas y para el país”, añade Sharan Burrow.

Las cartas están sujetas a las leyes cataríes – que no cumplen con las normas internacionales de la ONU. La CSI ha escrito al Comité Supremo de Qatar 22 expresando su decepción con el proceso y el contenido de su Carta de los trabajadores.

“Los trabajadores migrantes en Qatar no están más protegidos por esas cartas que lo están con arreglo a la ley catarí.

“Los sindicatos internacionales seguirán haciendo campaña para que todos los trabajadores en Qatar tengan el derecho a crear y afiliarse a un sindicato y a la negociación colectiva – derechos consagrados en las normas internacionales”, explica Sharan Burrow.

La presión para que Qatar y los países del Golfo aborden los abusos que sufren los trabajadores se ha ido intensificando estos últimos meses.

Un nuevo estudio sobre la trata de personas elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) demuestra que los trabajadores expatriados en Oriente Medio pertenecen al grupo de personas que más probabilidades tienen de convertirse en víctimas del trabajo forzoso.

El informe subraya que el restrictivo sistema kafala (de patrocinio) es “intrínsicamente problemático” porque genera una dinámica de poder desigual entre el empleador y el trabajador.

“Las lagunas jurídicas en la legislación laboral catarí hacen que los trabajadores migrantes en Qatar no puedan terminar un contrato de empleo injusto ni cambiar de empleador, creando así un modelo de esclavitud del siglo XXI.

“La reforma de la legislación laboral catarí para que se ajuste a las normas internacionales es la única manera de que los trabajadores de Qatar puedan disfrutar de sus derechos”, dice Sharan Burrow.