Salen a la luz nuevos datos fulminantes de la historia detrás de la controvertida designación de Qatar como sede del Mundial de 2022.

Una nueva investigación publicada el martes en la revista France Football revela el verdadero alcance de los turbios acuerdos alcanzados entre bastidores por Qatar para la obtención de la candidatura, incluyendo el supuesto pago de sobornos a miembros del comité ejecutivo de la FIFA.

La publicación detalla minuciosamente la implicación del deporte francés y de funcionarios del Gobierno galo, llegando hasta el mismísimo Palacio del Eliseo durante la presidencia de Nicolas Sarkozy.

El informe también pregunta “¿cuántos morirán en la construcción de los estadios?”, citando a Sharan Burrow de la CSI y el reportaje de Equal Times sobre la lamentable situación en la que se encuentran los trabajadores migrantes en Qatar.

El planteamiento de “¿qué pasaría si se reabre la candidatura?” que se hace en el informe de 15 páginas se basa en meses de investigaciones llevadas a cabo por los periodistas Eric Champel y Philippe Auclair.

Proporciona antecedentes sobre la compra de Qatar del equipo favorito de Sarkozy, el Paris Saint-Germain, rescatándolo de la quiebra como parte de un acuerdo al parecer respaldado por el propio ex Presidente.

El diminuto reino del Golfo ha estado intentando ampliar su influencia a escala internacional para actuar como contrapeso de sus poderosos vecinos Irán y Arabia Saudita, convirtiéndose al mismo tiempo en un importante actor de las inversiones corporativas e inmobiliarias francesas.

Los beneficios fiscales para las empresas cataríes, y las estrechas relaciones entre la familia real de Qatar y diversas personalidades de la política francesa – entre las que figuran varias del actual Gobierno – han resultado en unas inversiones cataríes de más de 6.000 millones EUR en ocho de las mayores empresas de Francia, según un articulo publicado recientemente en el destacado semanario francés Marianne.

El informe “Qatargate” de France Football va más allá de la nueva alianza de conveniencia nacida entre las políticas y empresas cataríes y francesas, enumerando toda una serie de destacados ex jugadores de fútbol implicados en la campaña mundial de relaciones públicas de Qatar.

También evoca las alegaciones del periódico británico Sunday Times, según las cuales los máximos directivos africanos de la FIFA Jacques Anouma y Issa Hayatou habrían recibido 1,5 millones de dólares por votar a favor de la candidatura de Qatar para el Mundial.

La fuente original de estas alegaciones – que trabajó en el proceso de elección de Qatar – las retiró posteriormente sin ninguna explicación, pero Mohamed bin Hammam, que dirigió el proceso, ha sido suspendido de la FIFA por alegaciones de corrupción.

Sharan Burrow, Secretaria General de la CSI, acoge con beneplácito estas revelaciones y solicita a la FIFA que reabra la candidatura para la organización de la Copa del Mundo de 2022.

“Qatar está repartiendo miles de millones de dólares por todo el mundo para congraciarse en el plano político y ponerle un rostro reluciente a la vergonzosa realidad de la esclavitud moderna que reina en la economía del país.

“Aunque la FIFA consiga aclarar esta situación de corrupción, el hedor del maltrato y la explotación que sufren cientos de miles de trabajadores migrantes no se va a disipar.

La FIFA tiene que reabrir el proceso de candidatura del Mundial de 2022 para salvar su propia reputación, y como clara señal de que la negativa de Qatar a tratar decentemente a su enorme mano de obra migrante no puede continuar”, dijo.

Esta noticia fue publicada por primera vez por Equal Times el 29 de enero de 2013